martes, 16 de febrero de 2010

Memoria??? alguien ha visto mi memoria??

El hombre de la montaña plateada ha recordado algo, ha recordado que debe recordar.


Cada acontecimiento de su vida pasada, cada historia de lo que nunca ocurrió, cada pensamiento de lo que nunca será. Todo se conjuga en una maraña de recuerdos del cual su alma se alimenta y se hace mas grande, pues con cada recuerdo nuevo crece su fuerza. Presto llegará el día en que su espíritu eclipse a los más grandes ilustres de la realidad alimentado solo por el poder de sus recuerdos.


Pero desgraciadamente para nosotros, el Hombre de la Montaña Plateada no existe en nuestra realidad, es un ser condenado a vivir por siempre en la red. La desgracia es para nosotros que nunca le veremos, pues él ha encontrado la felicidad en este tipo de existencia.


Y así habló cantando y gritando el Hombre de la Montaña Plateada cuando supo que podía recordar:

"Uno de los más grandes misterios de la humanidad es la propia humanidad. Entre los extraños y maravillosos secretos que podemos encontrar en su efímera existencia es lo que llamamos memoria.

El ser humano es incapaz de conocer el presente. Esta afirmación la hago basándome en el funcionamiento de los entidos humanos: tacto, vista, oido, gusto, olfato... estos cinco sentidos básicos son suficientes para comprender el universo en su totalidad y descubrir todos sus secretos.

Mas sin embargo los propios sentidos, al formar parte del universo, están limitados por las leyes de este.

La primera limitante que vemos es la fuente de su información. Ya sean las ondas en el aire que producen el sonido, la luz que rebota por todas partes creando colores, las sustancias químicas que vuelan en nubes de aromas con el viento o las caricias de una hermosa dama bajo cuyos brazos nos encontramos embrujados, todos los sentidos dependen de factores externos para funcionar.

Es así que cuando el aroma llega hasta nosotros, nos es difícil identificar su procedencia, cuando el sonido llega, ha tenido que atravesar la distancia y la caricia no la sentiremos jamás antes de que se produzca. He aquí que el tiempo nos juega una broma, pues incluso la luz, con sus veloces ráfagas, ha de rendir cuentas al tiempo para poder llegar hasta nuestros ojos.

Es así que aquello que llena nuestros sentidos no siempre es puro, y puede ser manipulado en el camino creando ilusiones que engañan a nuestros sentidos. Los más grandes prestigitadores me darán la razón en ello.

Además de este problema, los órganos encargados de recibir estas señales del universo se encuentran alejados del centro de nuestro pensamiento. Es por ello que millones de conductos nerviosos transmiten la información obtenida hasta el lugar donde será interpretada, analizada y usada.

Nuevamente el tiempo influye en nuestra percepción del universo, pues los impulsos nerviosos no son instantáneos del todo, y siempre deberán tomarse algo de tiempo para llegara donde deben y, una vez que lo han hecho, hay que esperar su procesamiento antes de poder decir:'Eso que traes puesto es mi camisa?'.

Así son las cosas que cuando hemos comprendido que alguien más tiene nuestra camisa favorita, este ya a hechado a correr.

Entonces tomamos un objeto contundente y lo arrojamos al fugitivo en carrera. Ese pobre infeliz corre sumamente rápido y cuando la luz que rebotó sobre él llega a nuestros ojos con los hermosos colores de uestra camisa, él ya no se encuentra allí, sino un poco más adelante.

Es por ello que para acertar nuestro tiro nuestra mente realiza los cálculos de velocidad y distancia necesarios para compensar los defectos de nuestros sentidos. Arrojamos el proyectil, el tipo cae al suelo momentos antes de que nosotros nos enteramos y la mancha de sangre a arruinado la camisa para siempre.

La mente es, entonces, quien se encarga de corregir los errores de los entidos y presentarnos una perspectiva cercana a la realidad. Y la mente hace tan buen trabajo que pocos se han dado cuenta que lo que tienen frente a sí, lo que huelen, lo que escuchan, lo que prueban, lo que sienten y lo que ven no es el presente, sino el pasado inmediato que ha sido recogido por nuestra mente e interpretado para nosotros.

veamos pues, que cuando nuestra mente tiene que realizar su rabajo se presenta con un grave problema: la información nunca está completa.

No podemos ver la parte posterior de los objetos, no podemos saborear aquello que no llega a nuestra boca y, básicamente, lo que entregan nuestros sentidos siempre es solo una pequeña parte de todo lo que sucede a nuestro alrededor.

¿Entonces porque, si la información está incompleta, puedo encontrar algún objeto que nunca haya estado en mis manos y estimar sus dimensiones, su peso, su fragilidad, su temperatura, su sabor, su olor y el sonido que hará si lo golpeamos?.

Nuestra mente compenza la falta de información con algo muy simple: la memoria.

Cuando vemos un vaso lleno de agua frente a nosotros nuestra mente solo tiene la imagen de algo cilíndrico. tras interpretar su forma y dimensiones busca en la memoria un objeto parecido y le da un nombre: 'vaso'. Ahora que la mente sabe de lo que se trata se da cuenta de que le falta mucha información, por lo tanto busca en la memoria todo lo relacionado con los vasos y llena los huecos de información con lo que puede encontrar en la memoria. Es por ello que cuando porfin comprendemos que eso es un vaso, ya sabemos casi todo sobre él, a pesar de que nuestros ojos solo entregaron una o dos imágenes desde una sola perspectiva sin tener ninguna referencia sobre que era lo que contenía esa imagen.

Entonces la memoria resulta ser una pieza fundamental del funcionamiento de los sentidos y nuestra comprensión del universo.

Sería maravilloso conocer los algoritmos que controlan esa memoria, pero lo único que yo puedo comprender es que la memoria no es un sistema de almacenamiento igual a una computadora.

Según mi comprensión, los recuerdos son almacenados de forma fragmentada. Nuestro amigo está muerto, la camisa está arruinada y nosotros tenemos un problema. Los recuerdos se están guardando al tiempo que nos hemos dado cuenta d elo que hicimos. Sin embargo el recuerdo no es un video que se guarda cuadro por cuadro. No es un archivo ue contenga toda la información y se almacene.

Nuestro sistema nervioso, como parte del universo, tiene un espacio limitado para la memoria y no puede ser actualizado para obtener espacio extra.

Entonces el recuerdo no se guarda íntegro, sino fragmentado. Nosotros sabemos lo que es un amigo y sabemos ya muchas cosas sobre la persona muerta. Además sabemos lo que es una camisa, esa en especial, sabemos lo que es la sangre y lo que es matar. Mucho de lo que estamos viendo y que vamos a recordar ya existe en nuestra mente entonces... ¿Porque desperdiciar espacio?

La mejor forma de guardar el recuerdo es entonces enlazando la situación a muchos otros recuerdos dentro de nuestra mente. De esa manera no necesitamos recordar cada una de las imágenes, sino simplemente un pequeño fragmento de lo que sucedió y nuestra mente se encargará de reconstruir el recuerdo completo cuando necesitemos invocarlo.

En tonces, a pesar de lo grave de la situación, el recuerdo ocupara apenas unos bits de espacio extra en nuestra memoria. ¿Donde se guardarán esos recuerdos?

Nuestras neuronas no son buenas recordando, solo son buenas recibiendo impulsos y reenviándolos a otra neurona para crear una maraña de circuitos.

Con estas limitantes de Hardware... ¿Donde se guardan los recuerdos?

Mi teoría es que en los propios circuitos.

Así como los ojos tardan unos instantes en entregar los impulsos que han provocado los fotones golpeando nuestras células sensibles, los impulsos nerviosos tardan un tiempo en llegar de una neurona a otra.

He aquí que tenemos un lugar en espacio y tiempo para almacenar un recuerdo. Una neurona puede enviar una serie de impulsos a otra neurona, mientras estos impulso llegan a su destino la neurona sigue enviando señales, de manera que mantiene un flujo constante d einformación que, por unos instantes se encuentra solo circulando por nuestro cuerpo.

Supongamos que una vez que la otra neurona recibe el impulso, lo único que hace es replicarlo de regreso a la neurona que se lo envió.

Entonces tenemos un solo circuito cerrado donde la misma información esta viajando de un lado a otro sin detenerse jamás. Allí está nuestro soporte de almacenamiento el cual tiene una capacidad tan alta como la lejanía entre las neuronas involucradas.

Así que los recuerdos se guardan en circuitos cerrados entre las neuronas que pueden ser accesados y reescritos cuantas vece sea necesario. Mientras el individuo viva, el recuerdo seguirá en él.

Si yo fuera a diseñar un ser humano, aprovecharía al máximo el espacio disponible para poder guardar recuerdos, y si un circuito tiene tanta capacidad como su longitud, deberíamos de crear circuitos entre las neuronas más alejadas del cuerpo, una neurona del sistema nervioso enteral ligada a una neurona del cerebelo serían una gran opción.

Esto explicaría el porque algunas personas que han recibido transplantes de órganos aseguran tener recuerdos del donante, pues existe la posibilidad de que las neuronas existentes en ese órgano sean parte de un circuito de memoria, por lo cual si consiguen por sí mismas reconectarse a otro circuito, comenzarán a replicar los recuerdos de su antiguo dueño.

Sin embargo dudo que el efecto pudiese ser tan profundo, pues como dije antes los recuerdos se guardarían fragmentados, entonces en la mayoría de las ocasiones esos recuerdos heredados no significarían un verdadero cambio en la persona y, probablemente, sean reescritos a la menor oportunidad.

pues el espacio es limitado. Si un fragmento de recuerdo casi nunca es accesado entonces no es importante conservarlo y podemos reemplazarlo con nuevos recuerdos. Es así que poco a poco vamos olvidando los detalles de nuestros recuerdos y vamos olvidando cosas que antes creíamos importantes.

hay cosas que no podemos recordar, y hay cosas que nunca olvidaremos. como yo no puedo olvidarme de rodar!!!,  
Puedo sentir!!!  
Y tu no puedes hacer que deje de rodar!!!!  

Soy el hombre de la Montaña Plateada!!!"

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